Todos los jugadores de póquer explican historias de bad beats. Es una constante. En una reunión con amigos jugadores sabes que siempre va a haber alguien que cuente unas de esas historias improbables que suceden todos los días. En los ambientes poquerísticos barceloneses un conocido jugador de ajedrez y póquer cuando se lo ve venir suelta la frase: "¿Me vas a contar un bad beat? Dame 10€".
Un bad beat es un zarpazo de la mala suerte. Vas por delante en una mano que no es invulnerable pero detectas que el otro jugador tiene unas probabilidades muy bajas de mejorar y batirte. Como a Ferguson en la mano del video: sólo le servían los nueves y los doses. No es de extrañar que Phil Helmuth acabe por los suelos.
Los bad beats, sin embargo, forman parte de este juego no determinista. De hecho un buen jugador debería tener más que un jugador medio. ¿Por qué? Un buen jugador intenta ir por delante cuando va al showdown -fold when you know you're beatten-. Cada vez pierda en esta situación tendrá un bad beat más o menos escandaloso.
Javi: -Os he contado que llevo dos días seguidos siendo eliminado con KK vs QQ del 5000$ garantizado de Poker Stars. Es increíble. Escucha, estoy en la ciega grande, sólo va un jugador desde el button que hace un raise por el triple de la ciega y entonces yo...
Lectores: -¿Nos vas a contar un bad beat? ¡Son 10€!



